Archivo de la etiqueta: libertad

El Gobierno debe garantizar la seguridad de los ciudadanos

En pleno debate sobre la reforma del Código Penal en España para dar una respuesta eficaz a las nuevas formas de delincuencia, nos estremece el atentado en Paris contra el semanario Charlie Hebdo. Parece que por momento todas las feroces críticas a la propuesta del Gobierno se han aplacado un poco y esto me recuerda cómo aquel 11 de septiembre de 2001 otro atentado terrorista contra las Torres Gemelas provocaba algo parecido. Entonces había un movimiento denominado “No a las armas” y a la inversión de los Estados en políticas de defensa que, obviamente, pasan por comprar armamento.

Creo que el terrorismo yihadista es la amenaza más fuerte que tenemos los ciudadanos de todo el mundo porque no solo causa muertos en Europa sino también, y muchos más, en los países donde nace. Leo estos últimos días cómo amenazan a niñas de 10 años con enterrarlas vivas sino se atan un cinturón de explosivos a la cintura y se suicidan en un mercado para mayor gloria de su profeta.

A veces necesitamos verla amenaza a la puerta de nuestra casa para darnos cuenta que la mayor responsabilidad de un Gobierno es defender la seguridad de sus ciudadanos frente a aquellos que quieren destruir y matar. Por supuesto que son muchos más los derechos que una sociedad democrática como la nuestra debe proteger y defender pero si no estamos seguros no tendremos sino miedo. Solo miedo. Y con miedo no se puede ser libre.

Por eso el Gobierno plantea con esta reforma una respuesta eficaz a las nuevas formas de delincuencia, por ejemplo, en internet, y cumple así con los compromisos internacionales en materia de seguridad.

<http://www.pp.es/actualidad-noticia/rajoy-terroristas-les-decimos-sin-temor-que-hemos-decidido-vivir-sin-miedo>

Las claves de la Reforma del Código Penal son:

1.- Protección del menor: especialmente en materia violencia de género y de nuevas formas de delito, como el acoso sexual a través de Internet. 2.- Refuerzo de la lucha contra la violencia de género: crea nuevos delitos y estrecha el cerco a los maltratadores. 3.- Lucha contra la corrupción: endurece las sanciones e introduce mecanismos más eficaces para recuperar lo defraudado. 4.- Proporcionalidad penal: ajusta las penas a la culpabilidad del hecho y amplía las posibilidades de reinserción. 5.- Prisión permanente revisable: que responde a los delitos más graves, sobre terrorismo y libertad sexual. 6.- Cumplimiento íntegro de penas: extiende el cumplimiento efectivo de la mitad de la condena a los delitos graves. 7.- Contundencia contra el terrorismo: impide que prescriban delitos de terroristas, se les exigirá que pidan expresamente perdón a las víctimas y colaboren con las autoridades.

Ahora esta reforma seguirá su trámite parlamentario, se debatirá y se mejorará con toda seguridad por los Grupos Parlamentarios, pero lo importante es que tengamos claro que el objetivo es solo uno: velar por la seguridad y perseguir a los delincuentes y terroristas.

Razones para ser monárquica (II): los gestos de un nuevo Rey

Además de los motivos ya mencionados en mi anterior post y, una vez que puedo volver la vista atrás un par de semanas, me agrada ver cómo los gestos del nuevo Rey no me han defraudado. Es cuestión de generación creo yo. Empezaré por decir que quienes han criticado que al acto de Proclamación no hayan asistido miembros de otras casas reales o mandatarios de otros países igualmente hubieran criticado el gasto que eso hubiera ocasionado.

Porque, por ignorancia unos y por cinismo otros, nadie ha calculado que por protocolo los gastos de alojamiento y manutención así como traslados de tan ilustres invitados en Madrid hubieran corrido por cuenta de los anfitriones, o sea, los españoles. Hay que recordar la más elemental norma de urbanidad y es que “quien invita paga” y si cada uno de esos invitados hubiese venido acompañado de un séquito medio de por lo menos 6 personas, estaríamos hablando de unos gastos considerables ya que estoy segura que todos los países europeos e iberoamericanos, EEUU, Marruecos y muchos más no hubieran faltado al acto.

En el Senado la votación de la Ley Orgánica de abdicación de Su Majestad el Rey D. Juan Carlos nos dejó una clara idea de que los representantes políticos sabemos respetar y aceptar la decisión de quién a sido nuestro Rey desde la democracia.

La intervención de Barreiro, portavoz del Grupo Popular, giró en torno a la aclaración de que la abdicación es un derecho personal pero no es por sí sola condición suficiente porque estamos en una monarquía parlamentaria y necesita el refrendo de las Cortes Generales. El debate no era sobre el modelo de Estado, monarquía o república, ni sobre el modelo territorial. El debate era sobre si respetamos o no el pacto constitucional que otorga al rey la potestad personal de abdicar.

Y salvo 5 votos en contra, el Senado se reafirmó en la lealtad al pacto constitucional, a la monarquia parlamentaria.

Fue para mí muy emocionante el momento de la votación de una ley como ésta y haber sido como senadora por Murcia protagonista de la Proclamación de Felipe VI como el primer Rey español refrendado por las Cortes.

Ha pasado una semana y hemos visto cómo su primera reunión fue con las víctimas del terrorismo para que nadie olvide que los españoles les debemos mucho porque con su vida han luchado por la libertad que ahora disfrutamos. Aunque estaba previsto con anterioridad, la primera visita de los Reyes Felipe y Leticia ha sido a Cataluña para entregar unos premios y ese es el camino, porque hay que explicar que España quiere que Cataluña siga siendo una gran región española y hay que decirlo allí donde los que buscan el enfrentamiento y el odio siembran mentiras y desconcierto.

España necesita de estabilidad, consenso, armonía y hacer fuerte todo aquello que nos une por encima de las diferencias. Ese es el mensaje que desde hace una semana el Rey Felipe lleva por bandera y por eso, porque él está por encima de diferencias ideológicas, creo que es una buena razón para creer que la monarquía es la mejor opción para hacer que este país avance.

Si queremos construir el mejor futuro para nuestro país hemos de hacerlo mirando hacia delante y con la concordia como mejor ingrediente para mantener la democracia y la libertad que otros pueblos tanto admiran y desean.