Política con mayúsculas para Cataluña 

Buenos días! Dice hoy un articulista en ABC que hay que subir el ánimo porque todo lo qué está pasando es “una oportunidad para la Nación Española”. Pero cuando oigo que en los colegios los profesores sacan a los niños al patio para darles una charla sobre los policías que “pegan a niños y abuelos” y echan de los hoteles a nuestros defensores de la ley y el orden es difícil que el café te siente bien.  Están humillando y acosando a españoles en nuestra propia tierra, Cataluña. No hay respeto hacia quienes sencillamente no quieren dejar de ser españoles y hacia quienes les defienden. 

Ese infame Presidente de la Generalitat pide observadores internacionales y yo pido que sí, que vengan a ver lo que pasa de verdad no toda la publicidad interesada que venden en las redes sociales como datos falsos de la patochada del domingo que estos fascistas independentistas nos están vendiendo. Un ejemplo: sin censo algunos han votado varías veces en diferentes lugares. Así se entiende que en Palol de Revadit donde viven 470 vecinos hayan 982 sies.  No hay democracia sin respeto a la ley y cuando a algunos la ley le aprieta el traje porque amenaza con destapar sus vergüenzas no se puede permitir que se la salten y mucho menos que se engañe a los ciudadanos o en el peor de los casos, como está ocurriendo, se les señale porque los golpes de Estado en España están para olvidarlos no para repetirlos. La solución debe venir de la mano de la política con mayúsculas, esa que piensa en el interés general y no en las encuestas electorales. Pero ahora parece que el interés no está en solucionar este problema del independentismo entre todos los líderes políticos que deberían hacer una piña entorno a un Gobierno que no tiene la mayoría en el Congreso. Ahora estamos en hacer una pinza de izquierdas para echar a Rajoy. O no?  P.D. La alcaldesa de Calella, antes de Ciu y ahora de Junts pel sí, no tenía reparos cuando era senadora de cobrar del Estado Español al que ahora humilla. Todo mi apoyo a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y a sus familias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *